Olé

lunes, 27 de abril de 2009

Tan buena para él

Concierto para piano No.3, Uf! Que pieza tan más bella, digna de cualquiera y dentro de la belleza existe la estructura de una obra de arte musical, la cual se contempla con un gran placer mantenido durante toda la obra, producido por la misma.

El compositor Ruso pasó grandes veladas tras su piano engendrando a su nueva oda, mas ¿en verdad esto es lo que él escribió?. Rachmaninoff escribió 2 versiones de la candenza (rif principal o verso principal de la canción), si usted no ha oído la versión principal de Concierto No.3 le sugiero que la haga en cuanto pueda, es una pieza exquisita y continuación de haberla oído, le invito a que tome nota de los cambios surgidos en su segunda versión, cabe mencionar que de esta segunda versión es solo un fragmento que cambia el concierto (dentro del primer movimiento) y solo este fragmento es el que se presenta a continuación.

Algo curioso es que estas 2 versiones fueron escritas porque él menciona que existe gran complejidad en la ejecución dentro de una de estas y escribió una versión mucho más sencilla pero de igual forma increíble, el motivo de haber simplificado la versión es que solía ser difícil para él ejecutarla y de momento se hace mención de un comienzo incorrecto o un final apresurado.

"Toco la original. Rachmaninoff también la tocaba siempre. Sabe, la cadenza debe servir como construcción para el final del concierto. La cadenza alternativa es en sí misma un final. ¡No es bueno terminar el concierto antes de que acabe!" Vladimir Horowitz

1 comentario:

Pepe dijo...

Hay algo en el tercer movimiento que me parece épico. Buen post. ¡Muy bienvenido al territorio blogger!